martes, 20 de noviembre de 2007

Responsables, ó ¿irresponsables?

Foto: Guerrero
El pasado sábado cuando esperábamos en la Estación Marítima para embarcar, se acercó un jugador juvenil de la Peña Real Madrid a uno de mis jugadores con los ánimos un tanto exaltados e intentando agredirlo. El muchacho en cuestión basaba su actitud aduciendo que anteriormente, a la llegada a las instalaciones, el nuestro le había "mirado mal".

Tras solucionarse el "primer asalto", procuré que una vez dentro del barco no llegaran a cruzarse, por lo que sugerí a nuestro jugador que se marchara al camarote. No ocurrió lo mismo con el chico "agredido" con la mirada, que se paseaba triunfante por el barco.

Cuando por la mañana llegó la hora de desembarcar, de nuevo procuré que no se cruzaran, y es por ello que indiqué a mis jugadores que se situaran donde yo me encontraba en la fila, a pesar de tener que hacerlo sin respetar la cola de gente que esperaba para salir, entre la que se encontraba el mencionado jugador de la Peña Real Madrid. Y precisamente en el momento en el que le pedía disculpas a una señora por "colar" a los chicos delante mía, se produjo el "segundo asalto" al venir desde atrás el chico "mancillado con la mirada" y agredir a nuestro jugador, indicando en esta ocasión que le había hecho un gesto obsceno.

Cada vez estoy más sorprendido con la facilidad con la que hoy en día buscamos excusas burdas para llegar a las manos, pero lo que realmente me sorprende es la actitud que tomamos algunos de los que vamos al frente de los equipos, los RESPONSABLES. Y es que según mi forma de ver la vida, debemos de evitar y erradicar la violencia, inculcándole a nuestros jugadores unos valores que al parecer están en peligro de extinción en nuestra sociedad.

Las personas deben de ser tolerantes y deben de solucionar sus "problemas", si es que así se le puede llamar a lo ocurrido en este caso, con el diálogo y no con los puños, porque pienso que la violencia nunca puede estar justificada.

Pero claro, si como en este caso, uno de los RESPONSABLES me viene a decir que el problema radica en una provocación de mi jugador, que por cierto, no sé como la pudo ver sin estar en el lugar, creo que se pasa a ser IRRESPONSABLE, pero no por estar o no, sino por querer justificar en vez de repudiar y recriminar cualquier acción de violencia.

Y es que los RESPONSABLES no estamos para conseguir buenos resultados en el ámbito deportivo, sino que debemos ser los que guiemos a los jóvenes que tenemos a nuestro cargo, ayudándoles a formarse como buenas personas, escudándonos en el deporte, en nuestro caso de equipo, y donde sólo tenemos rivales dentro del terreno de juego, y siempre actuando dentro de las reglas que lo rigen.

Además, también tenemos que tener en cuenta los RESPONSABLES, que reprensentamos a Entidades Deportivas que están por encima de nosotros y que en definitiva son las que quedan en boca de la gente que presencia espectáculos tan lamentables como el sucedido.

"LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN", y por desgracia, los grandes culpables de la violencia que se produce en el deporte base son la mayoría de las veces los RESPONSABLES, ó tal vez IRRESPONSABLES.

Empate que sabe a poco


Foto: Guerrero
Arrancar un punto en la pista de La Salobreja siempre es complicado, pero en esta ocasión tal vez nos supo a poco, ya que nos quedamos con la miel en los labios, pues el botín pudo ser completo.


Creo que seguimos "regalando" puntos, y es que por culpa nuevamente de actitudes infantiles nos desconcentramos durante el juego, y eso para un equipo como el nuestro que eminentemente tiene vocación ofensiva puede llegar a ser muy peligroso.


Un encuentro en el que de nuevo se veía sobre la cancha que íbamos decididos a por los tres puntos, y prueba de ello son los dos primeros goles, sin olvidarnos de la multitud de ocasiones que desaprovechamos.


Con los primeros goles del Atlético Jaén, se empezó a crear el peor de los males que puede padecer un equipo, que no es otro que el buscar culpables, tanto en compañeros como en los árbitros, y raiz de todo esto encajamos otros dos goles antes de llegar al descanso, y de nuevo fruto de la desesperación.


Del tiempo de descanso hay que sacar conclusiones que los jugadores siempre tienen que tener en cuenta en su vida: en primer lugar, cuando alguien vaya a hacer o decir algo, debe pasarlo a pasivo, y si al jugador en cuestión no le gustaría que se lo hicieran o dijeran a él, está claro que tampoco puede hacerlo o decirlo. Otra cuestión importante es que hay que estar a las duras y a las maduras al pie del cañón, y no dejarse llevar por las circunstancias del momento para abandonar la nave. Por último, y quizás la más importante de las conclusiones, es saber que la fé en nuestras posibilidades debe prevalecer siempre sobre el abatimiento, y nunca debemos de bajar los brazos, sino todo lo contrario, pelear contra viento y marea frente a todas las adversidades que se nos presenten, y aunque a veces el resultado no será el que hemos buscado y deseado, si que podremos ir con la cabeza muy alta y la conciencia tranquila de haber puesto todo de nuestra parte para alcanzar la victoria.


Dicen que detrás de la tempestad viene la calma, y esto es lo que sucedió en la segunda mitad, donde pudimos disfrutar de un auténtico recital de juego y de entrega de nuestros jugadores, que esta vez sí que creyeron en sus posibilidades, y demostraron el por qué de estar en la zona alta de la clasificación, a pesar de tener que soportar las tropelías de quien debe garantizar la justicia deportiva y la imparcialidad en sus decisiones, y que de nuevo brilló por su ausencia, aunque esto no justifique el resultado.


Se llegó al final del encuentro con empate en el electrónico, y tras disputar más de ocho minutos con la sombra del doble penalty planeando sobre nuestra portería, y con el sin sabor de haber dejado escapar en los últimos segundos hasta dos ocasiones de gol.


Es importante que sigamos aprendiendo de nuestros errores para ir mejorando, y sobre todo basar nuestro triunfo en la humildad, y es que todos tenemos mucho que aprender y nadie debe sentirse por encima de ningún compañero.


Ahora tenemos que pensar ya en el próximo partido frente al Jaén F.S., una nueva prueba de fuego donde debemos mantener nuestro espíritu de equipo, e intentar seguir siendo un conjunto demoledor de cara al marco contrario, respetando al rival pero no más que a los demás conjuntos que ya han visitado el Lázaro Fernández esta temporada, a pesar de tratarse del líder actual del grupo, y es que sigo pensando que nosotros seremos los que ocuparemos esa primera plaza al final de la temporada, aunque eso sí, si vamos asimilando las conclusiones que sacamos tras las disputas de los partidos, y seguimos trabajando día a día con el máximo de ilusión.