El pasado sábado cuando esperábamos en la Estación Marítima para embarcar, se acercó un jugador juvenil de la Peña Real Madrid a uno de mis jugadores con los ánimos un tanto exaltados e intentando agredirlo. El muchacho en cuestión basaba su actitud aduciendo que anteriormente, a la llegada a las instalaciones, el nuestro le había "mirado mal".
Tras solucionarse el "primer asalto", procuré que una vez dentro del barco no llegaran a cruzarse, por lo que sugerí a nuestro jugador que se marchara al camarote. No ocurrió lo mismo con el chico "agredido" con la mirada, que se paseaba triunfante por el barco.
Cuando por la mañana llegó la hora de desembarcar, de nuevo procuré que no se cruzaran, y es por ello que indiqué a mis jugadores que se situaran donde yo me encontraba en la fila, a pesar de tener que hacerlo sin respetar la cola de gente que esperaba para salir, entre la que se encontraba el mencionado jugador de la Peña Real Madrid. Y precisamente en el momento en el que le pedía disculpas a una señora por "colar" a los chicos delante mía, se produjo el "segundo asalto" al venir desde atrás el chico "mancillado con la mirada" y agredir a nuestro jugador, indicando en esta ocasión que le había hecho un gesto obsceno.
Cada vez estoy más sorprendido con la facilidad con la que hoy en día buscamos excusas burdas para llegar a las manos, pero lo que realmente me sorprende es la actitud que tomamos algunos de los que vamos al frente de los equipos, los RESPONSABLES. Y es que según mi forma de ver la vida, debemos de evitar y erradicar la violencia, inculcándole a nuestros jugadores unos valores que al parecer están en peligro de extinción en nuestra sociedad.
Las personas deben de ser tolerantes y deben de solucionar sus "problemas", si es que así se le puede llamar a lo ocurrido en este caso, con el diálogo y no con los puños, porque pienso que la violencia nunca puede estar justificada.
Pero claro, si como en este caso, uno de los RESPONSABLES me viene a decir que el problema radica en una provocación de mi jugador, que por cierto, no sé como la pudo ver sin estar en el lugar, creo que se pasa a ser IRRESPONSABLE, pero no por estar o no, sino por querer justificar en vez de repudiar y recriminar cualquier acción de violencia.
Y es que los RESPONSABLES no estamos para conseguir buenos resultados en el ámbito deportivo, sino que debemos ser los que guiemos a los jóvenes que tenemos a nuestro cargo, ayudándoles a formarse como buenas personas, escudándonos en el deporte, en nuestro caso de equipo, y donde sólo tenemos rivales dentro del terreno de juego, y siempre actuando dentro de las reglas que lo rigen.
Además, también tenemos que tener en cuenta los RESPONSABLES, que reprensentamos a Entidades Deportivas que están por encima de nosotros y que en definitiva son las que quedan en boca de la gente que presencia espectáculos tan lamentables como el sucedido.
"LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN", y por desgracia, los grandes culpables de la violencia que se produce en el deporte base son la mayoría de las veces los RESPONSABLES, ó tal vez IRRESPONSABLES.

No hay comentarios:
Publicar un comentario